Hoy, todos con Valencia
3 Julio 2006

Antes que nada, antes de contar mi opinión personal, quiero dar el pésame y mi apoyo a todas las personas afectadas. Desde aquí mismo, desde Valencia, muy cerquita, un abrazo muy grande.
[La imagen es de La Fragua]
Mi opinión respecto al metro de Valencia gira, también, en torno a esa línea de metro y esos mismos vagones.
He cojido el metro en esa línea muchísimas veces. Siempre, desde la parada de L’Eliana hasta Ángel Guimerá (justo una parada antes de donde ha ocurrido el accidente). Lo utilizaba para ir a la Universidad, como muchísimos otros estudiantes, hasta que conseguí el carné de coche.
Si algo he de decir sobre el metro de Valencia es, precisamente, que la calidad de sus servicios es pésima. Todos los trenes de esa línea están hechos una porquería. Cada vez que se coje una curva, o se pilla un bache, el tren tambalea de lado a lado. Además, los chirridos de las ruedas contra la vía dan miedo y los frenazos y acelerones son constantes. Preguntadle a cualquiera, os dirá lo mismo.
Por otra parte, los trenes se llenaban a más no poder, dejando a veces a gente fuera. Los empujones eran constantes y siempre, sobre todo en las estaciones más céntricas de la línea 1. Pero el problema principal no es la masificación de gente (que lo es, pero ¿qué metro no está masificado?) sino el diseño de los vagones interiores. En contrase con los actuales, no están preparados en absoluto para accidentes.
Actualmente en todos los metros que he montado, en otras ciudades, los asientos se extienden pegados a las ventanillas, longitudinalmente, dándoles la espalda y mirando hacia el interior, de esta forma evitan posibles “obstáculos” ante un frenazo brusco o, en su caso, un accidente. En este caso no es así. La distribución de estos vagones es similar a la de un avión, donde hay filas de pasajeros a ambos lados de un estrecho pasillo. La diferencia es que cada dos filas los asientos están volteados en dirección contraria, por lo que siempre pensé: “si hay accidente, me parto las piernas contra el sillón de delante como mínimo”. Por no decir que apenas hay agarradores para sujetarse.
En muchos vagones, además, algunos tiradores de emergencia estaban desactivados. Muchos eran los graciosos que lo utilizaban, justo antes de salir de una parada, para luego salir corriendo… ¡menuda gracia! Por otra parte, en muchos de los vagones, el hueco donde se encontraba el martillo de emergencia para romper cristales era eso, un hueco sin martillo.
¿Que ha sido fortuíto? No lo creo. La responsabilidad, en este caso, es de la falta de acondicionamiento de un metro y unos vagones que se pagan, por cierto, a precio de oro. Un viaje lo pago, desde la estación más cercana a mi casa, a 2′30€, y si es en un bono de 10 viajes sale a 1,09€. Qué queréis que os diga, en el metro de Bilbao, el año pasado viajé en un tren vagón de última generación, y el precio me salió aproximadamente lo mismo que me cuesta aquí comprar bonos de 10 viajes. Pero bueno, eso es otra historia.
Un saludo, de nuevo, a todos los afectados.


2 comentarios de “Hoy, todos con Valencia”
01
Gran post tío David, porque además tienes toda la razón: es caro mejorar, así que porqué lo van a hacer si se pueden ahorrar esos euros para que venga el Papa a Valencia, por ejemplo.
02
Cierto. Es curioso como, mientras en una parte de Valencia se llora a los muertos, en la otra no han parado ni un minuto para engalanar las calles con flores y recibir al Papa.
Al habla